En casa resultamos un poco peculiares. Somos cinco y formamos un buen equipo de tres humanos y dos gatos. Convivimos en más o menos armonia y nos lo pasamos bastante bien juntos (y eso que actualmente habitamos un minipiso de 50 metros).
Está Rafael,
mi chico. Tiene un año más que yo y llevamos casi 15 años juntos. Nos
apoyamos y compartimos entre otras cosas que os podéis imaginar ;-)...
la pasión por Star Trek, la práctica de Taiji, el asunto de los Blogs personales, etc, etc. Ha sido él quien me ha enseñado a comenzar esta web.
También está nuestro hijo Arnau, que pronto cumplirá los 13 años y que ya está más alto que yo. Él está haciendo su propio blog.
La verdad es que, conociéndolo y todo, me ha alucinado cómo escribe.
Estoy muy orgullosa de él. Es un buen hijo y una maravillosa persona. Y
el leer sus cosas, en su propia web, me ha hecho verlo desde otra
perspectiva, de repente veo lo grande que se está haciendo... cómo está
dejando de ser el chiquillo que recuerdo.
Y por último están
nuestros compañeros peludos; la Lluna y el Neo. Son de carácter como la
noche y el día. Ella es reservada, silenciosa y parece una pantera
negra,además de temer a las alturas. Él en cambio es un "chorlito
acabado", parece un león despeluchado y no teme a nada. A la Lluna
jamás la he visto en el borde de la ventana contemplando el panorama a
una altura de 5 pisos, como me he encontrado al Neo en numerosas
ocasiones. Pero los quiero muchísimo y nos hacemos buena compañia.


